En un discurso de fuerte contenido estratégico y geopolítico, el intendente de Río Grande, Martín Pérez, rompió el silencio sobre la crisis energética que atraviesa Tierra del Fuego. Durante la apertura de sesiones del Concejo Deliberante del pasado viernes 20, Pérez calificó de "trágico" el contraste entre la parálisis de la industria hidrocarburífera fueguina y el avance impune del proyecto británico-israelí al norte de nuestras Islas Malvinas.
El vaciamiento energético: Petróleo en caída y salida de YPF
El intendente expuso cifras que desnudan una realidad alarmante: en la última década, la producción de petróleo en la provincia cayó más de un 40%, acompañada por un descenso sostenido en la producción de gas y una reducción drástica de los equipos de perforación activos.
A este escenario de desinversión se suma un golpe de gracia: el retiro de YPF de áreas estratégicas, impulsado por la redefinición del Gobierno Nacional de Javier Milei. "La salida de YPF no es neutra. Impacta en el empleo, en los proveedores locales y en la planificación a largo plazo", denunció Pérez, marcando una clara diferencia con la inercia oficial.
El contraste con el saqueo en Malvinas
El punto más alto del discurso fue la vinculación directa entre la política interna y el conflicto de soberanía. Pérez exhortó al Gobierno Nacional y a la Cancillería a desplegar acciones "claras y contundentes" ante la comunidad internacional para resguardar los recursos.

Este reclamo llega en el momento más crítico: mientras en la Isla Grande se retiran equipos, al norte de Malvinas la petrolera Rockhopper y sus socios israelíes (Navitas, Noked, Exodus, ION) consolidan un blindaje financiero para extraer 50.000 barriles diarios a partir de 2028. La advertencia del intendente es clara: la debilidad energética en el continente y en la Isla Grande de Tierra del fuego, es la contracara de la fortaleza de la ocupación.
Inversión y Puertos: "La soberanía no se declama, se ejerce"
Respecto a la puja geopolítica por la infraestructura portuaria, Pérez fue pragmático y soberanista. Defendió la apertura a la inversión privada (sea de capitales estadounidenses o chinos) pero bajo reglas claras y decisión local. "Lo inaceptable es que no se haga. No podemos quedar atrapados en tensiones externas que paralizan oportunidades para nuestra gente", afirmó, en clara alusión a las demoras que afectan proyectos estratégicos en la zona norte y en el puerto de Ushuaia.
El rol de Terra Ignis y la responsabilidad provincial
El intendente también envió un mensaje directo al gobernador Gustavo Melella, exigiendo que la empresa provincial Terra Ignis abandone su rol de administradora formal para convertirse en una promotora real de inversión y exploración.
Para Pérez, la energía no es un recurso más, sino un eje de soberanía que debe articularse con Río Grande, ciudad que concentra la logística y la mano de obra del sector. "La soberanía no se declama. Se ejerce. Y ejercer soberanía también significa decidir con firmeza qué inversiones queremos", sentenció.