El entramado detrás del radar instalado en la estancia "El Relincho" acaba de sumar un nuevo capítulo, desnudando que, mientras la justicia de Tierra del Fuego avanza en defensa de su territorio y el de la Nación; en los despachos de la Casa Rosada se teje una maniobra de entrega y negocios personales.
Según reveló una nota de opinión del portal Data Clave, publicada el domingo 24 y firmada por Mauro Federico e Ivy Cángaro, el influyente asesor presidencial Santiago Caputo ha mantenido reuniones secretas con la Directora General de Inteligencia del Comando Sur de los Estados Unidos, Kristina Green. ¿El motivo? Resolver la encrucijada legal de LeoLabs, una exigencia que el propio Donald Trump habría trasladado al presidente Javier Milei en sus viajes a Washington.
Cambiar de dueño para mantener el espionaje
De acuerdo con la información publicada, la Central de Inteligencia norteamericana presiona de forma agresiva para activar de manera definitiva el radar de capitales británicos montado en Tolhuin por motivos estrictamente bélicos: la necesidad de monitorear misiles hipersónicos y neutralizar las capacidades satelitales de potencias competidoras en el Hemisferio Sur.

Ante el rechazo social en la provincia austral y los reveses judiciales que dictaron la Nulidad de la Inscripción Societaria de la firma, Santiago Caputo propuso una "salida" legal: que una empresa de capitales argentinos "compre" la instalación o que un organismo público enajene su uso. En buen romance: un cambio de fachada. Modificar el nombre en los papeles para que la infraestructura de monitoreo global siga en pie, burlando el espíritu de las leyes de Defensa Nacional.
El "Pomelo" Neuss y el negocio de los datos en el Sur
Es allí donde la trama geopolítica se une con el capitalismo de amigos. El artículo de Data Clave señala al Grupo Neuss —liderado por empresarios con una histórica relación de amistad con Santiago Caputo— como el principal candidato a quedarse con los beneficios de esta "argentinización" forzada.
Si bien los hermanos Neuss no tienen inversiones ni injerencia directa en Tierra del Fuego, si han consolidado una alianza a gran escala bajo la firma Edison Energía, donde confluyen junto a los socios del fondo Inverlat (financistas históricamente ligados a la cúpula del Banco Macro y dueños de Havanna); Rubén Cherñajovsky y Luis Galli, las máximas autoridades del Grupo Newsan. Es a través de esta triangulación corporativa con el principal gigante industrial arraigado en Ushuaia, que el círculo de negocios del asesor presidencial, encuentra el puente perfecto para ensayar desembarcos tecnológicos en la región
Lo que sí se sabe, es que los hermanos Neuss en alianza con Newsan e Inverlat, tienen puesta la mira en el desarrollo de infraestructura para la Inteligencia Artificial. Un sector que requiere, de manera indispensable, el flujo masivo de datos que un radar de cobertura en la órbita baja como el de Tolhuin, puede procesar.
La maniobra cerraría un círculo perfecto: Washington mantiene sus ojos en el Atlántico Sur, el gobierno de Milei complace a sus aliados del norte y los empresarios del círculo presidencial se quedan con un negocio tecnológico millonario.
La Comisión Investigadora como escudo soberano
Esta revelación nacional resignifica y da una mayor trascendencia a la creación de la Comisión Investigadora Especial, aprobada por unanimidad por la Legislatura de Tierra del Fuego y que contará con la participación activa de los Centros de Veteranos de Guerra de Ushuaia y Río Grande, que podría convertirse ahora en el principal obstáculo para esta maniobra de distracción.
Por lo tanto, ahora; la política fueguina y los excombatientes no solo deberán investigar cómo entró LeoLabs a la provincia, sino que tendrán que blindar las fronteras jurídicas de Tierra del Fuego para impedir este intento de "maquillaje" corporativo. Cambiar la titularidad de LeoLabs por la del Grupo Neuss o cualquier otra firma local, no eliminará la dualidad del radar ni extinguirá la amenaza a la seguridad nacional; solo esconderá la inteligencia militar en los bolsillos de los amigos del poder.
Tierra del Fuego ya habló a través de sus representantes y de sus héroes de guerra: la única salida aceptable para el radar de Tolhuin es el desmantelamiento total y definitivo. Cualquier intento de "argentinizar" la entrega será un acto de complicidad explícita.