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Senador chileno pide bloquear buques y cortar pasos terrestres a la Argentina si frena el barco a Malvinas

“Si Argentina pretende interceptar un buque chileno, yo llamo a nuestro gobierno y a la Armada a hacer lo mismo. Con todos los buques de bandera argentina, ejercer el principio de reciprocidad, el derecho internacional. Y no solo por la vía marítima, sino también puede ser por la vía terrestre, donde Argentina tiene mucho más que perder”, amenazó Karim Bianchi.

13 de octubre de 2026 14:52

Las palabras del senador Karim Bianchi marcan un cruce de líneas rojas sin precedentes en la relación bilateral desde el retorno de la democracia.

La proyectada partida del mercante Danstar hacia las Islas Malvinas ha dejado de ser una simple aventura comercial para convertirse en el detonante de una peligrosa espiral de provocaciones políticas en el vecino país. Tras revelarse los informes de inteligencia trasandinos que catalogan formalmente el zarpe como un "evento crítico" inminente, la clase política chilena no tardó en subir la apuesta. En declaraciones recogidas por el portal Emol (diario El Mercurio), el senador independiente por Magallanes, Karim Bianchi, fue al extremo de exigir al gobierno de José Antonio Kast una represalia total contra la República Argentina: bloquear la navegación de los buques argentinos e interrumpir los pasos fronterizos terrestres si Buenos Aires detiene a la embarcación que abastecerá al enclave británico.

Las palabras de Bianchi marcan un cruce de líneas rojas sin precedentes en la relación bilateral desde el retorno de la democracia. El legislador magallánico propuso aplicar una virtual política de asfixia contra las provincias patagónicas y Tierra del Fuego, buscando condicionar la soberanía territorial argentina a los negocios de una naviera privada:

“Si Argentina pretende interceptar un buque chileno, yo llamo a nuestro gobierno y a la Armada a hacer lo mismo. Con todos los buques de bandera argentina, ejercer el principio de reciprocidad, el derecho internacional. Y no solo por la vía marítima, sino también puede ser por la vía terrestre, donde Argentina tiene mucho más que perder”, amenazó abiertamente el parlamentario.

La extorsión del tránsito por la Patagonia

El llamado de Bianchi a cortar el tránsito terrestre apunta a la yugular de la conectividad argentina en el extremo sur. Debido a la geografía austral, el transporte de cargas y pasajeros que une el territorio continental argentino con la Isla Grande de Tierra del Fuego debe transitar obligatoriamente por territorio chileno a través del cruce de Primera Angostura en el Estrecho de Magallanes y los pasos fronterizos de Monte Aymond y San Sebastián. Amenazar con dinamitar ese flujo humanitario y logístico —amparado por tratados internacionales y acuerdos de integración vecinal— para blindar a una nave mercante que lleva pertrechos a una potencia ocupante muestra el grado de desborde y beligerancia en ciertos sectores de la política chilena.

Esta postura radicalizada no surge de forma aislada. Ocurre mientras el biministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas, celebró en la televisión pública (TVN) la puesta en marcha de la ruta afirmando que "vemos con buenos ojos cualquier comercio de chilenos, si se tiene que hacer con las Malvinas (...), que se haga", desentendiéndose de los alcances estratégicos bajo la gastada consigna de que es "un negocio entre privados".

Pánico en el Congreso y presiones directas a Kast

La publicación de los informes de inteligencia sacudió al Congreso en Valparaíso, donde legisladores de todo el arco político exigieron la intervención directa del Palacio de La Moneda antes del viaje programado:

  • Pedido de sesiones secretas: El senador Alejandro Kusanovic solicitó formalmente una sesión conjunta y bajo estricta reserva de las comisiones de Defensa y Relaciones Exteriores del Senado para analizar los riesgos de choque armado y las derivaciones para la comunidad austral.
  • Ofensiva republicana: El diputado del Partido Republicano Alejandro Riquelme afirmó haber oficiado a la Cancillería el pasado 2 de octubre, advirtiendo que Argentina "no tiene atribuciones" para detener la nave y sosteniendo que la intercepción equivaldría a romper el Tratado de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984.
  • Exigencias al Presidente: El diputado Carlos Bianchi (Ind.-PPD) y la diputada Javiera Morales (Frente Amplio) emplazaron a José Antonio Kast a ponerse al frente de la negociación al máximo nivel. Morales advirtió que el Ejecutivo no puede "mirar para el lado" si ya cuenta con informes de inteligencia sobre un choque inminente: "No podemos esperar a que el buque tenga un problema para recién actuar", sentenció.
  • La cautela del gobernador: Por su parte, el gobernador regional de Magallanes, Jorge Flies, pidió extremar las gestiones diplomáticas para evitar que un incidente con la Prefectura Naval Argentina desencadene una escalada de imprevisibles consecuencias.

La alarma por la advertencia argentina: La Ley de Soberanía y el "paso no inocente"

El nerviosismo en Chile creció luego de las exposiciones en la Cámara de Diputados de la Nación en Buenos Aires en torno al proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional impulsado tras los anuncios del 3 de septiembre. Durante el debate legislativo, el presidente de la Liga Naval Argentina, Fernando Morales, alertó con claridad que el Danstar puede y debe ser interceptado si las autoridades consideran que su navegación atenta contra la seguridad nacional.

Morales invocó el artículo 19 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), que califica de tránsito no inocente a cualquier actividad que vulnere la soberanía, paz o seguridad del Estado ribereño. Asimismo, puso la lupa sobre el artículo 70 del proyecto nacional, que define la figura del "buque de interés" para interceptar y neutralizar a aquellas naves que operen en áreas sensibles sin autorización expresa.

La trampa estratégica de Gran Bretaña

La situación expone la trampa en la que la dirigencia política de Magallanes ha caído, incentivada por la diplomacia del Reino Unido:

1.   La falacia de la legalidad: Santiago argumenta "libre tránsito" y "derecho al comercio" obviando de forma deliberada que el Danstar —un buque de pabellón chileno de 1.400 toneladas— no surca un corredor neutral: transportará gas licuado, cemento, víveres y materiales para consolidar la presencia británica en las Islas Malvinas y garantizar la logística auxiliar del saqueo hidrocarburífero del proyecto Sea Lion.

2.   El doble estándar asumido: Chile ratificó en los papeles su adhesión a la Declaración del Mercosur de 2011 que prohíbe el auxilio a la ocupación, pero en los hechos convalida que su sector privado actúe como la retaguardia comercial de la colonia británica.

3.   El chantaje inaceptable: Pretender que la Argentina deba resignar el control soberano sobre su Mar Territorial y el cumplimiento de la Ley 26.659 y el Decreto 256/2010 bajo amenaza de cortar el tránsito terrestre a los habitantes de Tierra del Fuego cruza cualquier límite de tolerancia diplomática.

La escalada verbal en Chile demuestra que el zarpe del Danstar no es una operación económica ingenua: es una provocación calculada. La Cancillería de Pablo Quirno y el Ministerio de Defensa argentino no pueden retroceder ante bravuconadas legislativas que agitan hipótesis de conflicto bélico e interrupciones de fronteras. El cumplimiento de las leyes de la Nación y la custodia de nuestras aguas atlánticas frente al auxilio colonial no admiten extorsiones ni chantajes geográficos.

 

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COMENTARIOS

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Héctor Gutiérrez hace 2 horas

Esto es justamente lo que el RU y en particular los kelpers quieren y están buscando, una guerra entre Argentina y Chile. Saben que pierden en el Tribunal del Mar, la única salida que les queda es "a río revuelto ganancia de pescadores".

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