* Por Nerina Van Domselaar
El pasado 23 de abril, se celebró como todos los años el día del libro en Argentina. Una celebración a nivel mundial que tiene como objetivo fomentar la lectura en los jóvenes y valorar aquellos autores que impulsaron desde la literatura el progreso social y cultural de la humanidad.
Desde La Embajada del Reino Unido en Argentina, se llevó a cabo un posteo en la cuenta oficial de X, donde en la imagen se podía observar a dos iconos culturales a nivel mundial: Harry Potter y Mafalda. El mismo posteo, estuvo acompañado de un texto: “Dos de nuestros personajes literarios favoritos, volando juntos. #DiadelLibro”.
Dos de nuestros personajes literarios favoritos volando juntos. 🧹✨ #DíaDelLibro pic.twitter.com/GYWIStkYfX
— Embajada Británica en Argentina (@UKinArgentina) April 23, 2026
Este posteo, lo podemos enmarcar en una idea por generar una cercanía cultural con los ciudadanos argentinos. Esto se da con el fin de no solo mostrar una imagen positiva en redes sociales, sino también, en la búsqueda de generar influencia en el país. La utilización del personaje Mafalda, termina siendo una herramienta cultural para crear una influencia, sin la necesidad de una fuerza militar o económica.
La estrategia, puede leerse desde el concepto de Soft Power o “poder blando”. Término desarrollado por el politólogo Joseph Nye para explicar la capacidad que tiene un país, en este caso Reino Unido, para influir en otros países a través de la cultura, la educación, los valores, la comunicación y la diplomacia.
Mafalda como símbolo de la historia argentina
Mafalda, es una historieta Argentina creada en los años 60 por el humorista gráfico Quino. Protagonizada por una niña, espejo de la clase media y de la juventud progresista de aquellos años, que se muestra preocupada por la paz mundial y el mundo adulto. En la historieta, Quino trató de reflexionar sobre aquella sociedad revolucionaria atravesada por los debates políticos, las injusticias sociales, la educación y la búsqueda de un mundo mejor.

Con el paso del tiempo, Mafalda se terminó convirtiendo en un icono cultural argentino, generando un reconocimiento a nivel mundial. Su popularización se fue expandiendo hacia diferentes países de América latina, así como en algunos países europeos, llegando a posicionarse en 2025 en la lista de mejores libros del año de The New Yorker, una revista estadounidense que publica ensayos, reportajes de investigación y ficción.
El Soft Power Británico
Pensar al posteo realizado por la institución como un simple hecho aislado, dejaría por fuera algunos puntos claves para poder entender la estrategia de Soft Power. La utilización de iconos culturales argentinos, se implementa con la idea de que los ciudadanos interpreten una cercanía y conexión entre las diferentes culturas. Generan una especie de empatía y de humanización por parte de la sociedad con la Embajada, permitiendo al Reino Unido crear una imagen positiva y amistosa logrando tener influencia y fortalecer vínculos simbólicos a través de elementos culturales reconocidos.
Mafalda, es un personaje que históricamente estuvo asociado a valores positivos como el pensamiento crítico, la paz, los derechos humanos y la educación. En ese sentido, al utilizarla, se permite crear una imagen vinculada a estos mismos valores.
En un contexto donde la relación Argentino-Británica tiene tensiones históricas como lo es la soberanía en Malvinas, utilizar símbolos amigables, puede funcionar como forma de suavizar la imagen institucional y acercarse al público desde un lugar emocional y más cultural, que político.
* Nerina Van Domselaar, tiene 22 años, es nacida en la ciudad de Chivilcoy y actualmente está cursando el tercer año de la licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata.